Una lipoescultura es una técnica de cirugía estética que permite resolver a corto plazo muchos de los problemas estéticos de aquellas personas que no se encuentran a gusto con sus cuerpos. A pesar de esto, la mayor parte de la gente desconoce en qué consiste exactamente el procedimiento, cuándo se indica, si tiene o no riesgos para la salud, cuánto se tarda en efectuar, cómo es la recuperación y cuánto cuesta una lipoescultura.
Se trata de una intervención sencilla en su realización pero compleja en su técnica que añade a los resultados de una liposucción el detalle y la delicadeza de una lipoescultura. La idea del procedimiento es simple: eliminar los lípidos o grasas que, al no haber sido metabolizadas, se depositan en distintas zonas del cuerpo produciendo una lipodistrofia localizada y cuando estas células grasas residuales e insolubles en agua se inflama se produce lo que todos conocemos como celulitis y, según el sexo del paciente, se almacenará en determinadas partes del cuerpo. En hombres, las grasas se ven acumuladas en el abdomen, los flancos y la papada, mientras que en el caso de las mujeres también suele aparecer también en muslos y rodillas. La intervención es sencilla en su proceso, con una ligera sedación, anestesia local y sin pérdida de sangre ni puntos de sutura, y logrando resultados espectaculares a través de una ejecución también espectacular. Es importante conocer estos datos que muestran los beneficios de esta cirugía pues explican, de algún modo cuánto cuesta una lipoescultura.
El paciente se encuentra consciente, bajo los efectos de un sedante durante los aproximadamente sesenta minutos que suele durar esta intervención, dependiendo de la zona y la complejidad a tratar. Generalmente, cuando una persona acude por primera vez a una consulta, escucha con atención lo que quiere para intentar satisfacer sus expectativas en la medida de lo posible, asimismo es muy importante comprender las motivaciones que han conducido al paciente a someterse a esta intervención, suele tener un componente psicológico marcado en la mayor parte de los casos. Luego, tras los estudios pertinentes que incluyen un estudio completo del tipo de piel del paciente, la situación y la extensión de la zona a operar, se realiza una revisión completa de su historial clínico y una interconsulta y puesta en común de los criterios por parte de los distintos profesionales que forman el equipo médico. Finalmente se fija la fecha en la que se realizará la intervención.
Ya en el quirófano, y luego de haber evaluado cuánto cuesta una lipoescultura y haber tomado la decisión, se comienza con la intervención. Con precisión y movimientos rápidos, el cirujano, utilizando un minúsculo bisturí, hace varias incisiones de unos tres o cuatro milímetros. Luego, con mucho cuidado, introduce por cada una de ellas una cánula roma ajustada a una jeringuilla que serviría para contener las grasas extraídas. La zona objeto de la lipoescultura es infiltrada durante el preoperatorio con sustancias vasoconstrictoras, con lo cual se imposibilita la pérdida hemática y por lo tanto se evita la pérdida de sangre durante la intervención. Todo esto, teniendo en cuenta los movimientos enérgicos que realiza el cirujano en la superficie, que no llega a tocar los músculos, para extraer la grasa que será depositada en la jeringa. Tal vez parezca un poco cruda la descripción, pero si se piensa que lo único que se extrae son grasas residuales y no sangre u otros compuestos el panorama cambia, y más sabiendo que el paciente se encuentra consciente y despierto durante toda la operación. Una vez finalizada la zona de extracción puede requerirse que el paciente se gire para inyectar la cánula nuevamente y continuar con otra zona. Ya en este momento se comienzan a percibir los beneficios de la intervención. Una vez esculpida la zona, se envuelve en un vendaje compresivo que moldea y contiene la zona tratada que por estos momentos el continente es mayor que el contenido. Al transcurrir tres días, esta venda se sustituirá por una faja o pantalón tubular, dependiendo la zona, que el paciente deberá llevar durante al menos cuatro semanas, tiempo necesario para que la piel se ajuste al nuevo volumen.
La operación descripta, es una de las técnicas de cirugía estética más perfeccionada, no necesita puntos ya que la cicatrización de las pequeñas incisiones es interna, es ambulatoria, permitiendo que el paciente abandone la clínica a las pocas horas y por sus propios medios y es casi definitiva si se complementa con una buena alimentación y ejercicio físico.
A la hora de analizar cuánto cuesta una lipoescultura, se debe tener muy en cuenta la zona en la que se va a realizar, hace unos años el paciente debía quedar hospitalizado tras ella pero en l actualidad puede retirarse a las pocas horas, lo que genera un costo menos de la cirugía. El costo es caro, no se debe confiar en ofertas y rebajas de ningún tipo. Se trata de una operación con todo lo que ello implica. Si usted quiere averiguar cuánto cuesta una lipoescultura averígüelo en una institución seria y de trayectoria.
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