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Postoperatorio

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Sin duda uno de los puntos que más preocupa a los pacientes que han optado por alguna de las alternativas quirúrgicas para solucionar ciertos defectos o corregir determinadas imperfecciones, y no sólo en el contexto de la cirugía plástica o estética, sino, de hecho, en el campo de la cirugía general, es el período postoperatorio. Se presentan alrededor de este tema diversas preguntas, por ejemplo, si el paciente sufrirá algún tipo de dolor, qué tan intenso será este dolor, cómo despertará el paciente de la anestesia, y quizás la pregunta de mayor gravitación, si habrá quedado el problema a resolver mediante la cirugía efectivamente resuelto. Es común que entre los legos corra cierto tipo de información acerca de estos interrogantes, pero muchas veces dicha información suele ser imprecisa o estar teñida de connotaciones personales en función de la experiencia individual de cada sujeto en particular con la consecuente inexactitud que esto implica. Precisamente por esto es que la consulta con el médico especialista se hace realmente necesaria, a fin de que el paciente que será intervenido obtenga datos certeros y objetivos, provenientes de una práctica y una experiencia más extensas. Será el profesional capacitado quien podrá darle al paciente información precisa acerca de las probabilidades de diversas complicaciones o riesgos posibles como resultado de la operación, y de las medidas necesarias para minimizarlos y contrarrestarlos.

postoperatorioCuando hablamos de postoperatorio nos referimos al tiempo transcurrido entre la finalización de una cirugía y el momento de recuperación total del paciente, o recuperación parcial con secuelas, y en la eventualidad de que fracasen las medidas terapéuticas podría resultar en la muerte del paciente. Es frecuente que luego de una cirugía aparezca el dolor como uno de los síntomas capitales, dependiendo por su puesto en gran medida del tipo de intervención, y suele presentarse cuando el paciente comienza a despertar luego de la anestesia (en el caso que esta haya sido total o general) o cuando la zona del cuerpo intervenida comienza a recuperar la sensibilidad (cuando la anestesia fue parcial o local). Es necesario hacer en este punto una aclaración, estamos considerando aquí cualquier tipo de intervención quirúrgica, incluyendo teóricamente aquellas situaciones que exceden las que habitualmente ocurren en el campo de la medicina estética y que se dan en cirugía general, emergentología y trauma. Es decir, que las complicaciones y riesgos probables luego de un procedimiento quirúrgico se encuentran en relación directa a la magnitud y complejidad del mismo y de las condiciones del paciente previas a dicho procedimiento. En virtud del tiempo que transcurre desde la finalización de la cirugía hasta la recuperación del paciente se dividen en dos grupos, inmediato y mediato, algunos autores agregan un tercer grupo, alejado; también en cada uno de ellos son distintas las medidas terapéuticas y los cuidados necesarios.

En el postoperatorio inmediato se realizan controles de los signos vitales, estos son la frecuencia cardíaca, el pulso, la tensión arterial y la frecuencia respiratoria. Aquí se evalúa el estado hemodinámico del paciente, observando la presencia o ausencia de hemorragias tanto externas como internas (más peligrosas por ser de detección más dificultosa), atendiendo al estado de la herida y los drenajes quirúrgicos y otros signos clínicos como la presencia de sangre en orina (hematuria), sangre en las heces (enterorragia) o vómitos con sangre (hematemesis). Una hemorragia, dependiendo siempre de la magnitud de la misma, podrá manifestarse a través de alteraciones en la frecuencia cardíaca, el pulso y la tensión arterial. También se evalúa que las vías aéreas estén permeables al paso de aire, ya que se deben descartar las posibilidades de una obstrucción, y en el caso de que la hubiera se observarían cambios en la frecuencia respiratoria, en los movimientos ventilatorios del paciente, y en la saturación de oxígeno de la hemoglobina. Este período puede abarcar entre 6hs y 36hs.

cuidados postoperatoriosPor su parte, el postoperatorio mediato se inicia a partir de las 24hs-48hs siguientes a la cirugía. En esta etapa se siguen controlando los signos vitales aunque en forma algo más espaciada que en la etapa anterior, y cobran importancia otros aspectos como la presencia o ausencia de fiebre que dará cuenta de algún procesos infeccioso como consecuencia de la operación, la funcionalidad tracto gastrointestinal y los mecanismos evacuatorios, la diuresis, esto es no sólo el volumen urinario sino también el estudio fisicoquímico de la orina en el que podrán observarse datos acerca de cómo el riñón está manejando los volúmenes de agua corporal y los iones presentes en el plasma sanguíneo, y finalmente el estudio del balance hidro-electrolítico del medio interno.

En el postoperatorio alejado se evalúa la evolución de los procesos cicatrizales, el correcto cierre de la herida quirúrgica, y la efectiva corrección del problema que motivó la cirugía. El reposo, el tratamiento profiláctico con antibióticos, la administración de analgésicos y antiinflamatorios, la alimentación y los cuidados locales son las instrucciones más frecuentes luego de una operación para asegurar un proceso postoperatorio adecuado y  para reducir al mínimo las probabilidades de diversas complicaciones.

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